Aún cuando recibió y se comprometió a dar cumplimento a la agenda feminista entregada por el Colectivo Mujer Utopía, la candidata de Unidos por Tlaxcala, Anabell Ávalos una vez más, da la espalda a las mujeres de Tlaxcala, al recibir en sus filas a la militancia del PES, un partido ultra conservador con claras posturas en contra de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y colectivos diversos.
Por Naye Vélez
Señalada en múltiples ocasiones por su omisión y falta de empatía al tratar temas sensibles para las mujeres, la candidata de la coalición Unidos Por Tlaxcala, Anabell Ávalos una vez más da la espalda a sus congéneres y presume como aliada a la militancia del Partido Encuentro Solidario Tlaxcala (PES), un instituto político caracterizado por su ideología conservadora y antiderechos.
Feministas del estado pusieron sus ojos en la declinación de la candidata del PES, Liliana Becerril a favor de Ávalos Zempoalteca y reprocharon que “Cualquier candidata que esté con Anabell, no está con las mujeres”. Esto en clara referencia a que el partido solidario, es un abierto detractor de la educación sexual integral en las escuelas, la interrupción del embarazo, derechos reproductivos para las mujeres y del reconocimiento a los derechos de la comunidad LGBTTTIQ+.
Anabell Ávalos ha enterrado el voto de las feministas. La candidata priista demostró que poco le importa garantizar a las mujeres vidas libres de violencia, acoso, machismo y políticas públicas patriarcales, que las criminalicen y revictimicen por el ejercicio libre de su sexualidad y autonomía.
En días pasados, la ex alcaldesa capitalina recibió la agenda feminista formulada por el Colectivo Mujer Utopía Tlaxcala y se comprometió a darle seguimiento y atención a sus seis puntos medulares: el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia, derechos sexuales y reproductivos, de acceso a la justicia y a la reparación integral del daño, a la información no sexista y sin violencia, al desarrollo pleno, y a un medio ambiente sano.
En cada uno de ellos, se establece cuáles son las obligaciones del Estado para proteger a las mujeres, además de mostrar el contexto y parte del seguimiento y análisis que este colectivo ha diagnosticado a través de diversos estudios.
También es de recordar que la única candidata que rehusó a recibir el documento fue precisamente Liliana Becerril Rojas, al considerar que las peticiones de estos colectivos no concordaban con su postura y la de su partido, que se ha declarado “defensor de la vida y la familia”.
Liliana Becerril, la misma candidata que rechazo el compromiso para garantizar el conocimiento, ejercicio, defensa y protección de los derechos de las mujeres tlaxcaltecas, ahora es acogida por la ex alcandesa priísta y sus aliados. La priísta, antes señalada por encubrir acosadores en su administración en el Ayuntamiento de Tlaxcala, ahora da la bienvenida a una mujer con una clara postura antiderechos.
Las feministas y mujeres tlaxcaltecas que reclaman la deuda del estado con su derecho a vivir libres de violencias ya lo dejaron claro: “ Las candidatas ignorantes de la perspectiva de género no van al poder. Las candidatas sin empatía y encubridoras no pueden ir al poder”.
