«Yo no tendré la dicha de abrazar a mi hija este día», fueron las desgarradoras palabras de una madre que reclama justicia a las autoridades tlaxcaltecas.
Por Luz Ávila
Para la mamá de Daniela Muñoz, joven maestra desaparecida en Apizaco hace 8 meses, este 10 de mayo es un día amargo.
«Yo no tendré la dicha de abrazar a mi hija», fueron las palabras de Rosa María Muñoz, madre de Daniela, que recriminó la inacción e indolencia de las autoridades estatales al no presentar avances sobre la localización de su hija.
Con un mensaje dirijido a la mamá de Álvaro Daniel N., presunto responsable de la desaparición de la joven reclamó no poder abrazar a su hija y decirle que la amaba.
«Mí negra hermosa, esté 10 de mayo, no podrás darme un abrazo y un beso y decirme cuánto me amas y eso gracias a Álvaro Daniel , pero MAMÁ de Álvaro yo nada más le digo cuando usted felicité a su mamá, o cuando a usted la feliciten esté 10 dé mayo. Nada más acuérdese, que yo no voy a tener la dicha de que mí hija Daniela Muñoz Muñoz, me abraze me besé y poder escuchar su voz, diciendo cuanto me ama esté día y todos los días» publicó a través de su cuenta de facebook.
Al igual que el caso de Karla Tezmol, niña desaparecida el pasado 13 de enero del 2016, las autoridades tlaxcaltecas han demostrado su incapacidad para brindar justicia a las madres de las víctimas.
Alicia Fragoso Sánchez, procuradora General de Justicia del Estado de Tlaxcala en el 2016, emitió la alerta Amber después de 21 días de la desaparición de la menor, en una clara muestra de ineficiencia del sistema de procuración de justicia en la desaparición de personas.
A 4 años de desconocer el paradero Karla, las investigaciones no han avanzado y la alerta Amber aparece en la web pero desactivada.
¿Cuántas más tienen que desaparecer en Tlaxcala para que el gobierno haga su trabajo y garantice seguridad a las jóvenes y sus familias?