






En el Tianguis Turístico México 2026, el espacio más importante del turismo en el país, donde los destinos llegan a mostrarse ante compradores y mercados potenciales, es donde realmente se separa la promoción del resultado. Ahí es donde Huamantla empezó a marcar diferencia: no por un discurso, sino por lo que logra naturalmente cuando compite contra 177 Pueblos Mágicos y entra a escenarios donde el turismo se evalúa con criterios contundentes.
En plataformas que hoy marcan el posicionamiento turístico —como los Premios Mágicos por Excelencias, Revista Aire Libre y “Lo Mejor de México” por la revista México Desconocido—, reconocidas por sus altos estándares y exigencia, Huamantla fue reconocido a nivel nacional en religión, cultura, gastronomía, haciendas, patrimonio arquitectónico, naturaleza, turismo deportivo y sustentabilidad, pasando por expresiones como La Noche que Nadie Duerme, rutas ciclistas, el alfombrismo y los títeres, ganando premios en estas últimas.
Para quien entiende el sector, esto tiene una lectura: no es un logro aislado, es consistencia; y en turismo, eso marca la diferencia y construye posicionamiento.
Pero el dato más importante no está en los premios, sino en lo que los hace posibles, su gente, su comunidad: alfombristas, cocineras, artesanos y promotores culturales que sostienen todos los días lo que hoy se reconoce.
Y luego está algo que pocas veces sucede: visión y técnica. Desde la presidencia municipal sorprende cómo Salvador Santos Cedillo ha entendido que al turismo se le tiene que invertir y potenciar; mientras que la dirección de Turismo, Cultura y Desarrollo Taurino, lo ha convertido en método: ordenar, medir, profesionalizar y competir con estrategia.
En un sector que no es fácil y está lleno de promesas, Huamantla ya está entregando resultados que se pueden comprobar. Felicidades a quienes lo hacen posible.