A últimas fechas, ha alarmado a la población la alta incidencia de llamadas con fines de extorsión que se han suscitado en territorio tlaxcalteca, más aún cuando los operadores de esta modalidad de fraude han cambiado su “modus operandi” y ahora proporcionan datos exactos de sus víctimas como nombres, direcciones o generales sobre sus negocios y propiedades.
Incluso relatan que al contestar la llamada, los extorsionadores se acreditan como personal del municipio al que pertenece la víctima o bien como trabajadores de alguna oficina gubernamental para ofrecer apoyos o integrarlos a programas sociales, sin embargo, cuando se les empieza a cuestionar sobre la veracidad de estos ofrecimientos, cambian la dinámica de la llamada y entran de lleno en la modalidad de extorsión, pidiendo sumas de dinero a cambio de no hacer daño a los familiares o al patrimonio de la víctima, pues aseguran tenerlos bien ubicados.

Lo que alarma a la ciudadanía es que estas personas, que incluso ya se han identificado como operadores de carteles del crimen organizado, conozcan perfectamente sus datos personales, lo que hace que las víctimas entren en pánico y accedan a depositar cantidades de dinero a cambio del bienestar de su familia, pues aseguran que si podría tratarse de amenazas reales y esto también dificulta que las personas que ya han sufrido de esta forma de extorsión de cien ante las autoridades para que se dé seguimiento a estos casos.
La extorsión telefónica se ha convertido uno de los delitos favoritos de la delincuencia debido a que les implica menor riesgo de ser detenidos y mayor probabilidad de obtener algún beneficio.
Debido a que en la mayoría de sus variantes los extorsionadores emplean violencia psicológica para engañar a sus víctimas, es importante mantener informada a la familia sobre este delito y poner en práctica medidas preventivas, por ejemplo, mantener comunicación constante entre sus miembros y saber la ubicación de estos y las personas con las que se encuentran.
También es fundamental identificar el número telefónico del que llaman antes de contestar y evitar proporcionar información personal o familiar, si se responde la llamada de algún número desconocido.
Según el Código Penal Federal, el delito de extorsión se castiga con prisión y el pago de una multa.
En caso de ser víctima de engaño telefónico, la Coordinación Nacional Antisecuestro (CONASE) te recomienda denunciar este delito a través del número 088 de Policía Federal, en la cuenta de Twitter del Centro Nacional de Atención Ciudadana @CEAC_SSPCMexico, en la aplicación #PFMóvil o en la Unidad Especializada en Combate al Secuestro (UECS) más cercana a su domicilio.