Ante la crisis económica que atraviesa el país a causa del virus Covid-19, que dejó a cientos de personas sin fuentes de ingreso y viviendo prácticamente al día, mucha gente opta por solicitar préstamos prendarios, es decir, acudir a casas de empeño para dejar algún artículo de valor en garantía a cambio de dinero en efectivo, muchas veces a un precio mucho menor del valor real de sus pertenencias.
Las casas de empeño han proliferado a gran escala en territorio tlaxcalteca y en estos tiempos de pandemia y escasez, resultan una alternativa para conseguir dinero de forma inmediata ante alguna emergencia o bien, para solventar el gasto corriente de los hogares que han visto afectada su economía por falta de trabajo, ya que, según las últimas cifras arrojadas por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), el 71.3% de la población del estado de Tlaxcala se encuentra en la informalidad laboral, lo que involucra a 438 mil personas en la entidad que hasta este momento han visto frenada su actividad económica a causa de la contingencia sanitaria.
En estos días, cada vez es más frecuente ver a familias dentro de estas casas de empeño llevando alguna joya o artículo electrónico para realizar la transacción prendaria y así salir de momentáneamente de sus aprietos económicos, no obstante, esta alternativa puede ser engañosa y contraproducente por la cantidad de intereses que se pagan para conservar dichos artículos y por el resguardo de los mismos que hace la casa de empeño, llegando a pagar incluso el triple del préstamo por concepto de refrendo e intereses sobre el préstamo.
Aunado a esto, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) ha limitado las operaciones que se realizan en estas casas de empeño, ya que a causa de la pandemia por el virus SARS-COV2, únicamente se pueden realizar préstamos por electrodomésticos y dispositivos electrónicos, dejando fuera a las prendas de joyería como anillos, relojes, pulseras, dijes y cadenas, al considerarlos como objetos de uso personal que pueden ser foco de infección.
Se estima que en próximas fechas la semaforización epidemiológica en Tlaxcala pase a color naranja y con esto algunas actividades económicas es no esenciales puedan retomarse de forma paulatina y con esto, evitar que los tlaxcaltecas tengan que recurrir como última opción a empeñar sus pertenencias pagando altos intereses o bien, rematando sus artículos por cantidades mínimas o infravaloradas.



