

«En la terminal de autobuses ATAH ubicada en la ciudad rielera de Apizaco, se puede observar la carencia de marcadores de sana distancia en las instalaciones, por lo que las personas que ahí esperan el transporte permanecen en filas cerradas y a una muy corta distancia, generando conglomeración y amontonamientos de personas».
En día de hoy, el subsecretario de salud a nivel federal Hugo López Gatell anunció la inminente llegada de la fase 3 de contingencia sanitaria a causa de la pandemia de SARS-COV2 mejor conocida como coronavirus en todo el territorio nacional, en la que los contagios ya se cuentan por miles y son principalmente de propagación comunitaria.
Tlaxcala ha sido señalada como una de las entidades que menos ha acatado la jornada nacional de sana distancia y el aislamiento voluntario para evitar la propagación del virus, así como la que menos ha tomado en cuenta las recomendaciones sanitarias en cuanto a evitar concentraciones de más de 10 personas, y salir solo en situaciones de carácter esencial y siempre portando un cubrebocas para evitar propagar agentes patógenos de este virus.
Y para muestra de este comportamiento, basta observar los lugares públicos más transitados: las terminales y centrales de autobuses y paraderos de transporte público.
En la terminal de autobuses ATAH ubicada en la ciudad rielera de Apizaco, se puede observar la carencia de marcadores de sana distancia en las instalaciones, por lo que las personas que ahí esperan el transporte permanecen en filas cerradas y a una muy corta distancia, generando conglomeración y amontonamientos de personas.
A pesar de que en otros sitios públicos que permanecen operando por lo indispensable de sus funciones se hace la repartición de cubrebocas y gel antibacterial a quienes ahí transitan, en la Terminal de Apizaco no es así, apenas se ven algunos envases plásticos improvisados con un poco de gel que se encuentran en los espacios que ocupan taquilleras, quienes dicho sea de paso, no portan en cubrebocas de forma obligatoria.
A esto se suma la vendimia dentro de la terminal, los vendedores ambulantes tampoco portan el cubrebocas correctamente o usan guantes para ofertar sus productos comestibles y van de camión en camión voceando su mercancía sin tomar en cuenta las medidas higiénicas mínimas, al igual que los choferes, pues tampoco ellos hacen uso obligatorio de cubrebocas aun cuando están en contacto con muchas personas a lo largo del día.
Si bien, sabemos que estas personas necesitan continuar con sus trabajos para subsistir en medio de esta pandemia, lo mínimo que podría hacer la empresa ATAH que es la que les contrata, es sensibilizarlos y capacitarlos para que acaten las normas sanitarias e higiénicas para no ser agentes propagadores de la enfermedad, dadas sus condiciones de trabajo, y al mismo tiempo, dotarlos de insumos para proteger su salud y la de las personas que diariamente deben tomar un transporte para ir a sus destinos.
Que dice el gobernador mena y su secretario de salud el chiautempence lic.lima